Cultura: Lucas 15 en Oviedo (Plaza de la Catedral)

Lucas 15 tocan en las fiestas de San Mateo. Bien. Pero ojo al cartel: Lucas 15, El Quinto Parpadeo (?) y… Sergio Dalma. Bueno, vale, de acuerdo. Paso a relatar la historia que estremeció a toda la plaza de la Catedral ovetense.

Al igual que el mes pasado en Gijón, el coro de Cimavilla es el encargado de abrir el concierto interpretando una canción popular y, acto seguido, acompaña de manera más que brillante a la banda en los estribillos e in-crescendos de una enorme “Moces a bailar”. Después se suceden, por orden, “El Diciembre, mes glaciar”, culminado con una fuerte pero acertada distorsión de la guitarra  de Nacho Vegas, el “Romance de la Pola”, siempre correcta, y “Adiós la mio vaca pinta”, en la que el principal atractivo son los cimientos creados por la batería y el bajo.

Entre tanto, surgen algunos gritos femeninos en las primeras filas. Pensamos que puede tratarse de familiares o amigos de los músicos, porque estos saludan y sonríen, pero el señor Vegas nos aclara la situación con una de sus intervenciones más míticas que se recuerdan: “no os preocupéis, que dentro de unos minutos os dejaremos con las baladas antiabortistas de Sergio Dalma”.

“No hay tal andar”, de nuevo con el coro en escena, recuerda a “Moces a bailar”. Suena impecable, soberbia, apoteósica. A esas alturas de concierto nos damos cuenta de que el volumen es más alto de lo habitual en los conciertos de Lucas15, algo que le viene de perlas a las canciones, y, al mismo tiempo, se aprecia más claridad instrumental que nunca. La mayoría de versos cantados por Nacho se entienden, y la compenetración de los músicos, más sueltos y seguros, hace el resto.

Cuando el coro se retira, aparecen cánticos jocosos desde las primeras filas: “¡que no se vaya el coro!”. Respeto, saber estar y sentido del humor refinado a raudales. Xel Pereda, algo afectado por la vergüenza ajena, se pone serio y pide respeto para homenajear la figura de Igor Medio y Carlos Redondo (“protagonistas de uno de los momentos más trágicos de la música asturiana”). La adaptación de “Los fayeos de Mayo” deja bastante que desear. La voz de Xel hace que uno eche demasiado de menos las vivarachas gargantas de Igor y Carlos, y el ritmo de country ralentizado queda descafeinado. Sin embargo, la convicción que muestra el músico, creciéndose en la parte final, conmueve.

“La Raitana”, otra de las canciones-emblema Felpeyu (aunque se trata de un tema popular), es presentada de nuevo por Xel, pero en esta ocasión cuenta con la inestimable colaboración de Luis Rodríguez, el bajista.
Xel: “Ahora tocaremos ‘La Raitana’…”. Luis: “… también conocida como ‘Bailar Pegados’ ”.
[Atención. Cámara superlenta. Sonido de diástole y sístole (“pumpum del corazón”, para los fans de Dalma)].
En las décimas de segundo que siguen ese comentario, las decenas de barbudos, patillosos, indies, rockeros, y demás escuchantes de música y parias en general, giramos sobre nosotros mismos, escaneando todas las calles que desembocan en la plaza y la mayoría de los balcones, tejados y azoteas. Pero… no. El asalto de las hordas celtas comandadas por druidas y formadas por centenares de toscos guerreros no llega. Sumidos en el abatimiento del revolucionario derrotado, perdemos, incluso, la esperanza de poder escapar, y nos resignamos a temer por nuestra vida… y la de los músicos. La canción comienza a sonar (entre silbidos). Miramos al escenario y pásanos el sustu… pero no del todo. Seguimos en territorio prebélico.

Tras otra pieza interpretada en solitario por el coro de Cimavilla y “Como una flor”, nos regalan “Teresina” con un inicio alargado por Nacho, que no comienza a cantar hasta que afina completamente su guitarra, algo que le da cierto toque de suspense y permite disfrutar ampliamente de la genial melodía creada por el banjo y el piano.

“El sacaúntos de Allariz”, probablemente la canción más redonda de Lucas 15, no es bien soportada por el bando contrario: “¡Seeergio, Seeergio…!”. Nacho, mientras se le escapa la risa, anuncia que las dos próximas canciones serán las últimas y atacan “Nel campu nacen flores”. El estribillo, con toda la banda entontando un impresionante “ay, leré leré…”, retumba en las piedras centenarias de la plaza ovetense y arranca el aplauso generalizado de los asistentes. Vegas vuelve a acercarse al micro, presenta la genial “Con tomillo y romero” de Xel, sonríe, lanza un beso, y se marcha lentamente del escenario. El supremo mensajero se divierte. La guerra está ganada.
Roberto Fernández

~ por generacionalsa en Septiembre 16, 2008.

19 comentarios to “Cultura: Lucas 15 en Oviedo (Plaza de la Catedral)”

  1. vaya bien que escribe esti chaval.. hay que fichalo pal esportin!

  2. “con toda la banda entontando..”

    jaja.
    there’s no end.

  3. No pinso cnviar nada de tu post ya mas nunk.

  4. a ke t kambio yo la kara payaso..

  5. ostras alex.. puedes cambiarme el mensaje de arriba y añadir un “, payaso..” ?

    thanks
    muakss

  6. te lo cambié yo (mario) jaja

  7. hacéime fotos cagoros.. aunq sea con el movil

  8. ah, ah.. yo contigo ‘wen’ rollo.
    al que no puedo ver es al otru..

  9. lo sé, lo sé..
    dejé la cámara en madrín.. y ando con un móvil.. bueno, que flipas.
    no hay nada en flickr tampoco..
    pero supongo que puedes poner esta: http://bp0.blogger.com/_6uUtUoqx3eI/Rl42uiFaZiI/AAAAAAAAADQ/f7hr39OJb9M/s1600-h/NV%255FSimpsons.jpg

  10. “un móvil que flipas” quiere decir que si tiene si puedes mandar mensajes desde él, date with a stone in teeth.

  11. *que si puedes

    .. esta web está maldita.

  12. te boi a vanear kmo sigas inchndo ls plots

  13. posts. se dice posts.
    no?

  14. demenical vuestra disputa!
    1–2—Fight!

  15. Peazo crónica. Igual que si hubiese estao allí, oiga.

    Eso si, por favor, no uséis el blog como si fuera un chas.

  16. Mira, yo soy muy fan de NV y lucas15 y no entiendo que digas que el coro de cimadevilla hace algo brillante, son horribles.
    De todas formas la culpa de todo esto es de la organización, si voy al FIB y ponen a Sergio Dalma en cartel… quien esté libre de pecado…

  17. sacauntos:
    A mi las partes finales de “No hay tal andar” y “Moces a bailar” (sobre todo la de esta última), con todo y todos sonando me parecen tremendas. Las piezas en solitario del coro quizá sobran, porque ralentizan la sesión.. pero vamos, de ahí a que sean horribles.. En fin, sólo son gustos.

    En cuanto a la organización, lo que deberían haber hecho es dar los horarios, y más teniendo en cuenta las diferencias (abismales) entre un público y otro. Pero vamos, yendo un poco más allá, creo que pedirle sentido común, sensibilidad artística y/o visión de juego a los responsables de los festejos de Oviedo es predicar a lo largo y ancho del desierto.

  18. Vegas cantando temas tradicionales asturianos da ganas de cagar. Fibra barata en tiempo de yogures caros, gracies por sacrificate.

  19. Yo que estuve alli senti vergüenza ajena: no se que fue peor, si la guitarra mal afinada… la chuleria devergonzada que demostro o los lingotazos que le pegaba a la botella de JB. Para estar encima de un escenario hay que tener educacion y este personaje demostro que la habia dejado en el baño del hotel.
    Luego me moleste en buscar mas actuaciones de este grupo y visto lo visto, no pagaria por verlos de nuevo.

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